RESCATE CIVIL,
EL SIGUIENTE PASO EN LA BUSQUEDA DE LA PAZ
La idea de un rescate civil de secuestrados en poder de las Farc no es nueva ni tiene un único dueño. Muchos colombianos después de la marcha del profesor Moncayo, o de la movilización nacional contra el secuestro del 5 de julio de 2007, pensamos que el siguiente paso sería una marcha pacífica hasta la selva, donde las FARC mantienen a los secuestrados.
Sin embargo algunos la hicieron pública, como el profesor Anthanas Mockus o el ex alcalde de Bogotá Lucho Garzón. Inclusive los policías con discapacidad que marcharon en sus sillas de ruedas más de 400 kilómetros exigiendo la libertad de todos los secuestrados, la propusieron al finalizar su recorrido en Bogotá.
Pero la iniciativa del rescate civil tiene su origen muchos años atrás. Podríamos remontarnos hasta la época de Ghandi y la No violencia o más recientemente al movimiento de resistencia civil que en nuestro país se hizo realidad entre los años 2000 y 2002, cuando pueblos indígenas enfrentaron a las Farc en la entrada de sus poblaciones, para evitar la destrucción de las mismas. También nos dieron el primer ejemplo de rescate de secuestrados, cuando en agosto de 2004, la guardia indígena compuesta por más de 500 personas, se movilizó hasta las selva para rescatar a dos ex alcaldes indígenas secuestrados por las FARC.
Luego del 4F, muchos colombianos propusieron esta iniciativa en más de 10 grupos de la red social Facebook, todos con la misma idea, ir a la selva a traer a los secuestrados. Sin embargo, solo un grupo concretó la idea y con un plan de trabajo definido comenzó a unir bajo este propósito a cientos de personas que vieron una propuesta clara y viable. Marchar hasta San José del Guaviare, epicentro de las recientes liberaciones de secuestrados y convocar no a todo el pueblo colombiano, sino a un mínimo de 1.000 voluntarios, mayores de edad, con buen estado físico y disponibilidad mínima de 15 días, dispuestos a marchar hasta la selva.
Bajo la consigna de la unión hace la fuerza, siete grupos aceptaron la invitación y dieron origen al Colectivo Rescate Civil “VAMOS POR ELLOS”, que amparado en los principios humanitarios de respeto a la libertad, la no violencia y el desarme voluntario, salió a la luz pública como una propuesta totalmente pacífica, humanitaria, respetuosa del Estado de Derecho y sin ningún color o partido político.
Esta iniciativa que ya está en marcha, está divida en tres fases que permiten su ejecución y el éxito de la misma. La primera una convocatoria a la opinión pública, buscando el grupo de marchantes, garantías mínimas de seguridad y el apoyo de la comunidad nacional e internacional.
Conociendo los riesgos de la zona propuesta y casos como el del ex gobernador Guillermo Gaviria o Ingrid Betancur, el Colectivo Rescate Civil, adoptó el concepto de seguridad física y/o personal, como primer elemento para blindar la marcha. Así se exige a los voluntarios la mayoría de edad, buen estado físico y disponibilidad mínimo de 15 días. En el mismo sentido, se está asegurando la asistencia y el acompañamiento de organismos nacionales e internacionales protectores de los Derechos Humanos y de unas mínimas garantías de seguridad que deben brindarnos nuestras Fuerzas Armadas, amparándonos en el artículo 2 de nuestra Constitución Nacional. Adicionalmente, se está haciendo la solicitud formal al Gobierno Nacional, para que un pelotón de desminado humanitario, vaya a la zona y limpie el camino que vamos a recorrer.
La segunda fase, implica mucho más que una marcha simbólica entre Villavicencio y San José del Guaviare. Es un llamado humanitario a los integrantes de las FARC que tienen cautivos a los secuestrados, para que se desmovilicen y entreguen al pueblo colombiano, supuesta razón de su lucha, a todos los secuestrados de manera unilateral, e inclusive para que ellos mismos se liberen y regresen a la sociedad.
Esta es la esencia de nuestra iniciativa humanitaria, que aboga por el dialogo y la reconciliación, como mecanismo determinante para lograr la paz que todos anhelamos. Y es aquí cuando más necesitamos del pueblo colombiano, para que se unan a nuestras voces, y que nuestro llamado por la paz sea escuchado en la profundidad de las selvas colombianas.
La última fase de nuestra propuesta, implica la instalación de un centro de operaciones en San José del Guaviare, para que desde allí, salgan varias expediciones hacia la selva, con el fin de encontrar campamentos de las FARC donde permanezcan secuestrados. Sin embargo, esta fase sólo se llevará a cabo, únicamente cuando las zonas que vayamos a caminar, sean limpiadas por técnicos antiexplosivos que garanticen nuestra integridad. De no darse esta condición mínima de seguridad, permaneceremos en asamblea permanente por 7 días más, invitando a las FARC a que se desmovilicen y dejen en libertad a los secuestrados más enfermos.
Sin importar el resultado del operativo humanitario, el grupo de marchistas regresará el 27 de junio a sus lugares de origen, con el fin de multiplicar ésta iniciativa humanitaria en cada región del país, donde permanezcan secuestrados.
COLECTIVO RESCATE CIVIL “VAMOS POR ELLOS”
Pa’lante Por la Paz
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